Un escolta herido, una bomba que no estalla, un coche quemado, batallas campales en Donostia... Están locos. Siguen estando locos. Viviendo de ensoñaciones absurdas, jodiendo la vida a otros y jodiéndosela a si mismos. Para no conseguir nada, solo dar argumentos al enemigo, solo poner en duda la legitimidad de nuestras reivindicaciones. Tan penoso como aburrido.
Un escolta herido, una bomba que no estalla, un coche quemado, batallas campales en Donostia... Están locos. Siguen estando locos. Viviendo de ensoñaciones absurdas, jodiendo la vida a otros y jodiéndosela a si mismos. Para no conseguir nada, solo dar argumentos al enemigo, solo poner en duda la legitimidad de nuestras reivindicaciones. Tan penoso como aburrido.
ResponderEliminar